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Una pipa de cerámica
(Amazonia brasileña, ss. XVIII-XXI)

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Kate y José conversan con Louise Cardoso de Mello, curadora del Museo Británico y jefa del Centro de Investigaciones sobre Latinoamérica (SDCELAR), sobre una pipa colonial de cerámica de una fortaleza de la Amazonía brasileña. 

Una transcripción del podcast

A transcription of the podcast

Kate: José, ¿una vez has ido a la Amazonía? José: Nunca, no sé si me gustaría. Siento que tengo miedo por las enfermedades, los insectos. Para mí es como un lugar así como donde todo puede pasar ¿no? Kate: Sí, yo creo que tienes que irte, porque yo acabo de ir este verano fui por primera vez y te digo que es un mundo maravilloso. Y por eso, puesto que tú no has ido nunca, pues hoy tienes mucha suerte, porque os traigo una pipa cerámica colonial de la Fortaleza Príncipe de Biera de la Amazonía. Así que, bienvenidos a: José: Las Cosas Tienen Vida. Kate: Este es un podcast semanal en el que hablamos sobre un objeto histórico con la investigadora que lo estudia. Esta semana tenemos la suerte de contar con Louis Cardoso de Mello. Louis es historiadora y antropóloga especializada en arqueología y etnohistoria de los pueblos originarios y comunidades afrodescendientes en la Amazonía. Louis es curadora del Museo Británico y jefe del Centro de Investigaciones sobre Latinoamérica. Es doctora por la Universidad Pablo de Olavide en España y la Universidad Federal Fluminense en Brasil, y ha colaborado como investigadora en la Universidad de Cambridge, la Universidad de Harvard, el Museo Nacional de Brasil y el Museo de Huelva en España. Así que, bienvenida Louis. José: Bienvenida. Louise: Gracias, Kate, gracias, José, un placer estar aquí con vosotros hoy. Kate: Pues, para comenzar este episodio, ¿cómo describirías tú esta pipa? Para que nuestro público lo pueda imaginar. Louise: Sí, pues, hoy me gustaría hablaros de una pipa de barro cocido. Esa pipa, para describir un poco cómo es, consiste solamente de la punta, de la parte final que corresponde al hornillo. Es una pipa que se usaba para fumar tabaco y a ese hornillo se unía, se juntaba, una pitera que normalmente se hacía de algún material vegetal, de ahí que no se haya conservado en el registro arqueológico. Pero sí tenemos la punta, el hornillo donde iba el tabaco y donde se encendía la pipa con la llama para fumarla. Y esa pipa es una pipa que es parte de un conjunto de más de 10 pipas ¿no? De hornillos de pipa que se han encontrado dentro de la fortificación. Y esa pipa está, como todas las demás, bastante decorada, decorada de diferentes formas, pero la decoración predominante es la escisión y la decoración con filetes o sea de forma que con un instrumento como con un cuchillo, se hacían dibujos lineares, se hacían dibujos en zig-zag y se hacían bajos relieves en la pipa, de modo que es una pipa preciosa. Y, lo que es más interesante, según ha demostrado la historiografía, las pipas en ese contexto reflejan y están relacionadas a diferentes tipos de decoración del mundo africano y relacionados a la diáspora africana. De modo que, se han interpretado de diferentes formas, pudiendo representar etnias de África, cosmologías, simbologías, mitologías que se relacionan no solo al contexto africano, sino también a la esclavitud, al terrible proceso que duró más de 300 años a ambos lados del Atlántico, que es la trata de personas esclavizadas. José: Es súper interesante lo que dices porque al final en el cono sur hemos tenido otro podcast, por ejemplo, de Alejandra Fuentes, donde también habla de esta figura de pesebre, de una negra que al final muchas veces la historiografía ha un poco blanqueado esas figuras, ¿por qué no se habla tanto de estos afrodescendientes en el Amazonas? Louise: Sí, muy interesante tu comentario, José. Los afrodescendientes en la región de la Amazonía han sido tradicionalmente, históricamente, como invisibilizados ¿verdad? Siempre se ha hablado un poco más de la esclavitud a la que se sometieron a los pueblos indígenas y a la presencia y contribución de los pueblos indígenas. Pero es verdad que la contribución y la presencia y la resistencia africana y afrodescendiente en la Amazonía se ha quedado muchas veces perdida en la historia. Y se trata de poblaciones que son todavía muy presentes al día de hoy. En la Amazonía hay centenas de comunidades que en Brasil se conocen, por ejemplo, como quilombolas. Son poblaciones remanecientes o descendientes de cimarrones y la región del Huaporé, el suroeste amazónico, es una región especialmente relevante en la presencia actual de esas comunidades. Y esas comunidades, al igual que las poblaciones indígenas, se enfrentan a una serie de desafíos hasta el día de hoy, no sólo al cambio climático, pero también luchan y siguen luchando por sus derechos territoriales. Y ese es el caso de la comunidad con la que he desarrollado mi proyecto de investigación de doctorado, de donde proviene esa pipa en cuya región, la región del Guaporé y muy cerca de la fortificación del Forte Príncipe da Beira, el Fuerte príncipe de Beira, es una fortificación del último cuarto del siglo XVIII, que se empezó a construir en 1775 en el corazón de la Amazonía, en el suroeste de la región amazónica, en lo que hoy es la frontera entre Brasil y Bolivia, lo que entonces eran las fronteras entre el imperio portugués y el imperio castellano en las Américas, en una zona que hoy se conoce como el Valle del Guaporé o el Valle del Itenez, ¿no? Desde el lado boliviano. Hay una comunidad hoy en día quilombola, que se llama: la Comunidad Quilombola de Forte Príncipe da Beira, que está muy socialmente desarrollada y organizada para la defensa de sus derechos y hoy día viven en una situación de complicada relación y de conflicto con el ejército brasileño, que tiene un puesto de frontera en la localidad. Entonces ellos, aunque hayan sido reconocidos como cimarrones, como quilombolas, llevan más de casi dos décadas luchando por el reconocimiento de su territorio y, lo que es más importante, para el reconocimiento y la manutención de sus modos de vida y sus prácticas culturales al día de hoy. Una de las prácticas culturales, por ejemplo, que se ha perdido debido a las dificultades de manutención de su conocimiento, es la producción de la cerámica, porque esa pipa se hace históricamente de acuerdo con prácticas que se han transmitido a través de generaciones, que eran hechas por prácticas ceramistas hechas por mujeres, que se remiten a prácticas que se hacían en el occidente de África. Se usan, por ejemplo, conocimientos de dónde conseguir la arcilla, de cómo se mezcla la arcilla, cómo se cuece la arcilla, que se encuentran y son compartidas por otras comunidades cimarronas y afrodescendientes de la región, pero lamentablemente en esa comunidad, en particular la comunidad del Fuerte Príncipe de Beira, no se ha podido preservar. Pero ahí está también la importancia de cómo esas piezas, esos artefactos cerámicos ejercen también un rol muy importante en el rescate de esas prácticas junto a la comunidad. Kate: Sí, todo lo que tú has comentado es súper interesante y yo quería hacer un poco de zoom out para entender un poco mejor las construcciones de esas fortificaciones en la Amazonía y qué rol tenían en el siglo XVIII, a quienes estaban luchando, ¿eran para luchas? O ¿eran simplemente fortificaciones para mostrar poder colonial? Louise: Sí, fantástico, Kate. Pues, claro, esas fortificaciones en la Amazonía son parte de un proceso de construcción de fortificaciones que se desarrolló, diría yo, por todo nuestro continente, ¿verdad? Pero en el caso específico de las fronteras amazónicas, el Fuerte Príncipe de Beira forma parte de un proceso que se empezó a desarrollar a partir de la segunda mitad del siglo XVIII, o sea de los 1750, conforme los europeos se adentraban en el continente hacia el corazón de la Amazonía y se adentraban por los principales ríos y tributarios de la región. Y el Fuerte Príncipe de Beira es por lo tanto parte de un proyecto de construcción de varias fortificaciones en el arco amazónico, donde hoy día corresponde a las fronteras transnacionales de Amazonía. Hay que recordar que la Amazonía es una región que supera el área territorial de Europa y abarca más de nueve naciones al día de hoy; es una de las regiones con mayor diversidad lingüística y étnica. Entonces, esas fortificaciones ejercían diferentes roles, por un lado, ejercían como un hito territorial por parte de los imperios y de los colonizadores, en Latinoamérica, en la Amazonía, sobre todo. Pero, por otro lado, también ejercían como importantes outposts, lo que dicen como entrepuestos, para el contacto y el intercambio con pueblos indígenas en la localidad, con poblaciones afrodescendientes y otros tipos de asentamientos en el interior del continente. Y, por último, el caso del Príncipe de Beira es como muy significante y particular porque forma parte de un proyecto desarrollado por los portugueses de construcción de factorías a partir de 1770, que eso es algo que yo consigo, que lo argumento y desarrollo mucho más a profundidad en mi tesis, ese proyecto de construcción de factorías buscaba sobre todo introducir la mano de obra de africanos esclavizados en la región. Entonces Fuerte está directamente relacionado no solo a la trata transatlántica de africanos esclavizados, conectando el occidente de la Amazonía al occidente africano, pero también de un fenómeno que es muy poco estudiado todavía, pues hay muy pocas fuentes en la literatura, que es la trata intercontinental o sea interregional ¿verdad? El comercio interregional de africanos esclavizados dentro de las diferentes colonias, tanto en Hispanoamérica como en América portuguesa. José: ¿Se sociabilizaba entre comunidades afrodescendientes? O también ¿aparecían en comunidades hispanas o de indígenas? ¿Cómo circulaba el objeto al interior de estas comunidades? Louise: Pues las pipas de modo general son muy comúnmente encontradas en el contexto arqueológico colonial de contacto entre pueblos indígenas, afrodescendientes, africanos y europeos. Hay que tener en cuenta también que las pipas, sobre todo hechas de caolín, también se usaban en el mundo europeo, sobre todo con influencias desde Holanda, desde España y Portugal. Pero las pipas de barro, en concreto, sí están más asociadas a la producción local hecha por las poblaciones ya sean… Sobre todo, africanas, aunque también indígenas. Y una cosa que a mí me parece fascinante de esa pipa y no sé está contando de esas pipas en el Fuerte Príncipe de Beira, es que si ellas se asocian a las poblaciones negras no necesariamente se asocian a poblaciones negras esclavizadas. Es decir, esas pipas también nos están hablando de poblaciones de negros y de, en el caso, mulatos o pardos, como se dice en Brasil, que también o eran libres o eran libertas. Otro resultado que también he podido alcanzar con la investigación del doctorado que es uno de los resultados más intrigantes y fascinantes, en mi opinión, es que el Fuerte Príncipe de Beira vio, a lo largo del siglo XIX, el desarrollo de lo que yo he llamado de una élite negra, una élite parda, pardo-mulata, ¿verdad? Como se quiera llamar, que está íntimamente relacionado al proceso de jerarquización militar y jerarquización racial ¿verdad? O sea, las castas militares eran extremadamente racializadas en el contexto colonial, ¿verdad? Como en realidad todas las esferas de la sociedad eran extremadamente racializadas. Pero, en el caso del Fuerte Príncipe da Beira, he podido demostrar que la forma como la jerarquía militar y la jerarquía racial estaban completamente permeadas y el abandono de la región por las poblaciones blancas hizo con que diera lugar a la ascensión de una élite parda. Entonces, lo que estamos mirando aquí, esa pipa puede haber sido nosotros no lo sabemos, pero puede muy bien haber sido usada y ser un símbolo étnico, un símbolo cultural, un símbolo de identidad afro, también negociado entre no solo la población esclava, pero posiblemente entre la élite militar negra del Fuerte Príncipe da Beira. Kate: Y ahora viene una pregunta importante, ¿cómo se encontró esta pipa? Louise: Pues, esa pipa se encontró durante unas excavaciones que se hicieron en el Fuerte Príncipe da Beira entre 2008 y 2010. Yo, cuando llegué a la fortificación por primera vez en el 2017, hice contacto con la comunidad local de Quilombolas de Cimarrones y esa comunidad tenía mucho interés por la preservación del patrimonio que se había producido y sacado de esas excavaciones. Lamentablemente, estaban en una pésima condición de conservación por el ejército. Estaban todas guardadas en cajas apisonadas, unas encima de otras, en un cuartillo, sin ningún acondicionamiento. Entonces lo que hicimos, junto a la comunidad, fue desarrollar un proyecto de arqueología comunitaria para rescatar, estudiar y conservar ese material, y fue de ahí que llegamos a esas pipas que ni siquiera se habían registrado debidamente, o sea no había cuenta, no había conocimiento de que estaban ahí. Entonces, cerca de 23.000 artefactos, creo que eran, incluyendo fragmentos de todo tipo de materiales, incluyendo metal, cerámica, vidrio, lozas europeas, etc. Un material verdaderamente increíble, hicimos una selección de cerca de la mitad, o 10.000 piezas, y las llevamos al Museo Nacional en Río de Janeiro para que yo pudiera analizarlo en el laboratorio. Y yo me imagino que a muchos de vosotros os sonará, pero en el 2018, en septiembre, el Museo Nacional fue impactado por un terrible incendio que destruyó no solo el edificio, que de por sí era histórico era la primera institución científica del país, el mayor museo de Brasil y ese incendio destruyó todo el museo y, lo que es peor todavía, todas las colecciones que este museo guardaba, y la pérdida en términos de patrimonio es inestimable. No se sabía muy bien cuánto había en términos de material y de piezas, pero se estima que era alrededor de 20 millones de ítems, y se perdió todo, sobre todo la parte etnológica de las poblaciones indígenas, de modo que, para ellos, ellos fueron quizás de los colectivos más impactados por el incendio, pues, debido a la materialidad y al hecho de que las colecciones eran sobre todo de plumas, de cestería, de pajas, y eso fue consumido por el incendio de una forma devastadora. Y parte de toda la colección del Museo Nacional afectada incluía la colección del Fuerte Príncipe de Beira, que yo personalmente había llevado para allá para analizar. Entonces fue un palo, fue un golpe muy fuerte para toda la sociedad nacional, para el mundo y en especial, para la comunidad cimarrona del Fuerte, de modo que cuando yo digo que esa pieza tiene muchas vidas, ¿verdad? Ella realmente tiene muchas vidas. En la tesis hablo de las diversas vidas de esa colección porque esa colección fue excavada dos veces, ¿verdad? Nosotros, desde el museo, nos organizamos con una serie de voluntarios, de estudiantes de arqueología, y yo coordiné un equipo y volvimos a excavar las ruinas del Museo Nacional, de modo que esa pieza de pipa emergió de las mismas cenizas del museo para contar una nueva historia, un nuevo episodio que se añade a la biografía de esos artefactos. Entonces, lo que se hizo después de reencontrar esa pieza, esa pieza se devolvió a la comunidad con un nuevo capítulo y esa pieza ahora forma parte también de la trayectoria de lucha de esa comunidad, porque la idea que se… Otro de los resultados de mi investigación junto a la comunidad fue la constatación de la importancia de construir, de implementar un centro de memoria y un museo comunitario ¿verdad? gestionado por la propia comunidad. Y esa pieza esperemos y esperamos que algún día va a figurar y va a estar disponible para visita en el futuro museo comunitario que se espera construir junto a la comunidad del Fuerte Príncipe da Beira. José: Es súper interesante y valioso lo que nos cuenta, porque es un caso de resiliencia de una pieza que estuvo en pésimas condiciones iniciales, tratadas por el ejército, y que posteriormente el museo. No sé qué pensarán los indígenas del estado de Brasil después de esto, pero me gustaría entender tu rol como investigadora y cómo nos enfrentamos a estas pérdidas de instituciones tan sólidas que uno dice bueno, en el Museo Nacional de Brasil o en un museo en el British Museum, por ejemplo, uno dirá se protegerán las piezas, pero un evento que puede suceder en cualquier parte del mundo puede arruinar. Entonces, ¿cómo se puede enfrentar a este tipo de pérdida en términos museales, pero también arqueológicos, etcétera? Louise: Sí José, me encanta que hayas hecho esta conexión entre el Museo Nacional y el Museo Británico, porque esa es una conexión que yo estaba haciéndonos recientemente, digamos así, porque hace dos meses empecé a trabajar como curadora de las colecciones de Latinoamérica del Museo Británico y soy la nueva jefa del Centro de Investigaciones sobre Latinoamérica, el SD Cellar. Y es muy curioso porque mi conexión con el Museo Nacional, que creo que desde el incendio se estableció de por vida, se pasó en un contexto de mucha dificultad y desafío, que es el mismo contexto por el que está pasando ahora el British Museum. Seguro que todos habéis escuchado la cuestión de la desaparición de cerca de 2.000 artefactos, posiblemente relacionados a algún tipo de robo por parte de algún miembro del equipo del museo, que ya fue aplastado. Eso fue algo que tuvo diversas implicaciones, como por ejemplo el director, que ha dimitido, tenemos un nuevo director y también el director, el deputy, el segundo también ha tenido que alejarse profesionalmente. Y uno de los mayores desafíos a los que se está enfrentando el British Museum ahora, en términos de reputación y de cómo prestar cuentas a la comunidad internacional y sobre todo a las comunidades de origen, como gran custodia-dor de sus colecciones y de su patrimonio, es que hay una dificultad por parte de los museos alrededor del mundo de saber y de cuantificar sus colecciones. Entonces es difícil saber cuánto se ha perdido, está en riesgo de perderse, cuando uno no sabe cuánto tenía, y eso me remite directamente al mismo problema que tuvimos con el Museo Nacional; no se trataba de robo, pero al mismo tiempo también se trataba de la pérdida y del daño material que se hizo a las colecciones. Entonces, claro, ahora los dos museos, tanto el Museo Nacional como el Museo Británico, se están enfrentando a un momento de cambio, de necesidad de cambiar. Y eso es algo que yo creo que, desde mi experiencia con el Museo Nacional, yo espero poder contribuir mucho al Museo Británico porque, como dijo el curador de las colecciones etnológicas del Museo Nacional, y eso nunca lo voy a olvidar, el fuego para la cosmología de muchos pueblos indígenas en Brasil, sobre todo en la Amazonía, al mismo tiempo que representa la destrucción, también representa un momento de renacimiento, una oportunidad para recrear. Entonces de la misma forma, el Museo Británico ahora también está delante de un momento de pensar qué tipo de museo queremos ser y cómo debemos representar a las sociedades que, cuyo patrimonio se guarda entre sus paredes. Y desde el SDC, que es nuestro centro de investigaciones, nosotros creemos que tenemos una forma, que queremos ser un buen camino para seguir, que es el camino de la co-curaduría, de las prácticas de interpretación colectiva y dialógica junto a los pueblos indígenas y comunidades tradicionales de Latinoamérica. No hay forma de hablar de ellos sin que ellos estén presentes, ¿verdad? Y eso es algo que ya veníamos practicando y es algo que creo que espero que esté en las buenas prácticas del Museo Británico para lidiar y para procesar sus colecciones de aquí en adelante. Kate: Seguramente Louis, contigo al mando, seguramente esto no pasará. Y ahora viene nuestra pregunta trampa, si tú pudieras preguntar algo a esta pipa y te contestaría ¿qué sería? Louise: Me encanta la pregunta trampa y se me ocurre ya algo del tirón, como se dice en Sevilla. A mí me gustaría preguntar a la pipa si esa pipa ha estado en manos de mujeres afrodescendientes y africanas. Porque es verdad que la pipa muchas veces, tradicionalmente, se asocia a la presencia masculina, pero es verdad que yo estoy segura, y algo me dice a mí, que las mujeres pueden haber estado muy relacionadas no solo a la producción de esa pipa, sino también al uso y a la expresión, a la expresividad y a la transmisión de conocimiento de la decoración por detrás de esas pipas. José: Es súper bonito porque además nos permite evidenciar un rol que también es escondido, ¿cierto? de las mujeres. O sea, yo pienso en nuestro público, que siempre piensa en la Amazonas, como estos indígenas hombres que esperan un poco con armados con flechas y el blanco expedicionario que llega, pero en todo ese mundo las mujeres son parte del 50% de esa historia, así que encuentro que es súper valiosa la pregunta. Y, para finalizar, solamente queríamos saber si nos podías recomendar alguna referencia bibliográfica para seguir aprendiendo de la Amazona y de estas pipas. Louise: Bueno, por supuesto, por un lado, no quiero barrer para casa, como se dice, pero me gustaría sugerir mi tesis de doctorado, que se acaba de hacer disponible online. Está en mi perfil de academia, pero también en los repositorios tanto de la Universidad Pablo de la Vida como de la Universidad Federal Fluminense de Río de Janeiro, donde defendí y desarrollé la tesis y desarrollé mi investigación, pero también mi perfil de academia, que es Academia.edu y Researchgates.net, que es Louis Cardoso de Mello. Y bueno, en lo que condice a las pipas de modo general, hay un montón de estudios muy relevantes sobre el tema. Hay diversos especialistas, yo en particular no soy una especialista en pipas arqueológicas y en pipas relacionadas a la diáspora africana, pero algunos nombres que vale la pena apuntar para la audiencia que quiera profundizarse en ese tema; por supuesto me gustaría recomendar Camila Guzmila Cini, que es una investigadora de Brasil que se especializa en eso, Marcos Andrés Souza, que también es del Museo Nacional y es un especialista en pipas, y también en el mundo, en la literatura anglosajona, en los Estados Unidos, las pipas también han sido sistemáticamente estudiadas por Charles Bradley. Bueno, otro clásico de las pipas sería Luis Claudio Simansky y Tania Lima de Andrade, que son nombres de mucha potencia en la arqueología de la diáspora africana en el contexto brasileño. Kate: Perfecto. Pues, muchísimas gracias, Louis, por traernos esta pipa y esta conversación tan interesante. José: Muchas gracias. Louise: Muchas gracias a vosotros, Kate y José, ha sido un placer. José: Kate, ¿qué hemos aprendido hoy? Kate: Como siempre, estas conversaciones nos llevan a muchas partes, ¿no? Y yo creo que una de las cosas más interesantes quizás de ese objeto es que oculta un mundo por detrás, ¿no? Ella nos contó que era la comunidad esclava o afrodescendiente que construyeron esta fortaleza donde fueran encontradas y que, a lo mejor, por esas pipas no se nota inicialmente, pero por su aspecto físico sabemos que vienen de técnicas que han venido desde África a la Amazonía y que podemos rastrear tanto los diseños y tal. Y creo que, con su pregunta final de Louis de si fueran mujeres también que utilizaban esas cosas, como vemos que ese objeto, por su naturaleza, por su forma, nos cuenta un montón de historias que, a lo mejor, no hubiéramos visto o no hubiéramos pensado sin un ojo detallado mirándolo. José: Yo creo que lo fundamental también es, como la comunidad de origen y la importancia de cómo los objetos también identifican determinadas comunidades. Y encuentro bonito lo que nos ha explicado un poco Luis sobre esta nueva idea de que los museos, los grandes museos nacionales que están fuera de los espacios locales donde se fueron recuperadas o algunas veces robadas los objetos, intenten establecer lazos con las comunidades de origen. Creo que eso le da una vitalidad al objeto, pero también a una institución cultural, ¿cierto? Kate: Así que, muchísimas gracias por acompañarnos en este tercer episodio de esta sexta temporada. Se puede ver una foto de esta pipa y también de la destrucción del Museo Nacional en nuestro Instagram: José: Las cosas tienen vida. Kate: Y síguenos por más objetos y más investigaciones de esta temporada, José: ¡Nos vemos! Kate: ¡Chao, chao!

Kate: José, have you ever been to the Amazon? José: Never, I don’t know if I’d like it. I feel like I’m afraid of it because of the diseases, the insects. For me, it’s like a place where anything could happen, you know? Kate: Yeah, I think you must go, because I just went this summer for the first time and I’m telling you, it’s a wonderful world. And that’s why, since you’ve never been, well today you’re in luck, because I’m bringing in a colonial ceramic pipe from the Príncipe de Beira Fortress in the Amazon. So, welcome to: José: Things Have Life. Kate: This is a weekly podcast where we talk about a historical object with the researcher who studies it. This week, we're lucky to have Louis Cardoso de Mello with us. Louis is a historian and anthropologist specializing in the archaeology and ethnohistory of Indigenous peoples and Afro-descendant communities in the Amazon. She is a curator at the British Museum and head of the Latin American Research Center. Louis holds a PhD from Pablo de Olavide University in Spain and the Fluminense Federal University in Brazil. She has also worked as a researcher at the University of Cambridge, Harvard University, the National Museum of Brazil, and the Museum of Huelva in Spain. So, welcome, Louis. José: Welcome. Louise: Thank you, Kate, thank you, José, it’s a pleasure to be here with you today. Kate: So, to start off this episode, how would you describe this pipe? So that our audience can picture it. Louise: Yes, so today I’d like to talk to you about a fired clay pipe. To describe it a little, it consists only of the tip, the final part which corresponds to the bowl. It’s a pipe that was used for smoking tobacco, and to that bowl was attached a stem, usually made from some kind of plant material, which is why it hasn’t been preserved in the archaeological record. But we do have the tip, the bowl where the tobacco would go and where the pipe would be lit with a flame to smoke it. And this pipe is part of a set of more than ten pipes, or more precisely, pipe bowls, that have been found within the fort. And like all the others, this pipe is quite decorated, with various types of decoration, though the most common is incision and fillet decoration, so that through using a tool, like a knife, they made linear designs, zigzag patterns, and low relief carvings on the pipe, making it a beautiful object. And what’s most interesting is that, as historiography has shown, pipes in this context reflect and are connected to different decorative traditions from the African world and the African diaspora. So, they’ve been interpreted in many ways: as possibly representing African ethnicities, cosmologies, symbols, and mythologies that relate not only to Africa, but also to the history of slavery, this terrible process that lasted for over 300 years on both sides of the Atlantic, which is the transatlantic slave trade. José: What you're saying is super interesting, because in the southern cone we had another episode, for example, with Alejandra Fuentes, where she also talked about this nativity scene with a figure of a Black woman and how, in the end, historiography has often kind of whitewashed those figures. Why don’t we hear as much about Afro-descendants in the Amazon? Louise: Yes, interesting point, José. Afro-descendants in the Amazon region have traditionally and historically been rendered almost invisible, right? The focus has often been more on the enslavement of Indigenous peoples and on the presence and contributions of Indigenous communities. But it’s true that the contribution, presence, and resistance of African and Afro-descendant people in the Amazon has often been lost in history. And yet, these are populations that are still very present today. In the Amazon, there are hundreds of communities that, in Brazil, are known as quilombolas. These are communities descended from escaped enslaved people, or cimarrones. The Guaporé region, in the southwestern Amazon, is especially significant when it comes to the continued presence of these communities. And like Indigenous peoples, these communities face several ongoing challenges, not just climate change, but also the continued struggle for their territorial rights. That’s the case with the community I worked with for my doctoral research project, the very region where this pipe comes from, it’s from the Guaporé region, very close to the Forte Príncipe da Beira, or the Prince of Beira Fort, which is a fortification from the last quarter of the XVIII century. It began construction in 1775, right in the heart of the Amazon, in the southwestern part of the region. Today it sits on the border between Brazil and Bolivia, which at the time were the frontiers of the Portuguese and Spanish empires in the Americas, in an area now known as the Guaporé Valley, or the Iténez Valley from the Bolivian side. There is, in fact, a quilombola community today called the Quilombola Community of Forte Príncipe da Beira, which is highly socially organized and engaged in defending its rights. Today, they live in a situation of complicated relations and conflict with the Brazilian army, which maintains a border post in the area. So, even though they have been officially recognized as descendants of escaped enslaved people, quilombolas, they’ve been fighting for nearly two decades for the recognition of their territory. And even more importantly, for the recognition and preservation of their way of life and cultural practices today. One example of a cultural practice that has been lost, due to the difficulty of preserving traditional knowledge, is pottery-making. The pipe we’re talking about, for instance, was historically made using techniques passed down through generations, ceramic practices traditionally carried out by women, which trace back to methods used in West Africa. For example, there’s knowledge about where to find the clay, how to mix it, how to fire it, knowledge that is shared among other cimarron and Afro-descendant communities in the region. But unfortunately, in this particular community, the community of Forte Príncipe de Beira, those practices haven’t been preserved. And that’s also where the importance of these ceramic pieces comes in. These artifacts play a crucial role in helping to recover and revive those practices within the community. Kate: Yes, everything you’ve mentioned is super interesting, and I wanted to zoom out a little to better understand the construction of these fortifications in the Amazon and the role they played in the XVIII century. Who were they fighting against? Were they built for actual battles, or were they simply fortifications meant to display colonial power? Louise: Yes, fantastic question, Kate. Well, these fortifications in the Amazon are part of a broader process of fortification construction that, I would say, developed across our entire continent, right? But specifically in the case of the Amazonian borders, the Forte Príncipe da Beira is part of a process that began in the second half of the XVIII century, around the 1750s when Europeans started pushing further into the continent towards the heart of the Amazon and navigating the region’s main rivers and tributaries. So, the Forte Príncipe da Beira is part of a project to build several fortifications along the Amazonian arc, which today corresponds to the transnational borders of the Amazon. It's important to remember that the Amazon is a region that covers more territory than Europe itself and spans over nine nations today it’s one of the regions with the greatest linguistic and ethnic diversity. So, these fortifications served different roles. On one hand, they acted as territorial landmarks for the empires and colonizers, particularly in Latin America and, more specifically, in the Amazon. But on the other hand, they also served as important outposts, for contact and exchange with local Indigenous peoples, Afro-descendant populations, and other types of settlements within the interior of the continent. And finally, the case of the Príncipe da Beira is especially significant because it’s part of a project developed by the Portuguese to build trading posts, or factories, starting in 1770. This is something I argue and develop in much more depth in my thesis. The goal of this project to build these trading posts was primarily to introduce the labor of enslaved Africans into the region. So, the fort is directly related not only to the transatlantic slave trade, connecting the western Amazon to West Africa, but also to a phenomenon that is still very under-researched, there are very few sources in the literature on this, the intercontinental, or interregional, slave trade, right? The interregional trade of enslaved Africans within the different colonies, both in Spanish America and Portuguese America. José: Did Afro-descendant communities socialize with each other? Or did they also appear in Hispanic or Indigenous communities? How did the object circulate within these communities? Louise: Well, pipes in general are commonly found in the archaeological context of colonial contact between Indigenous peoples, Afro-descendants, Africans, and Europeans. It’s also important to note that pipes, especially those made of kaolin, were used in the European world, particularly influenced by the Netherlands, Spain, and Portugal. But clay pipes, specifically, are more associated with local production by populations, whether they were predominantly African or also Indigenous. And one thing that I find fascinating about this pipe, and I’m not sure if this has been discussed about the pipes at Forte Príncipe da Beira, is that while they’re associated with Black populations, they’re not necessarily linked to enslaved Black populations. In other words, these pipes are also speaking to populations of Black people, and in the case of mulattos or pardos, as they’re called in Brazil, who were either free or freed. Another finding from my doctoral research, which I think is one of the most intriguing and fascinating results, is that Forte Príncipe da Beira saw the development, throughout the XIX century, of what I’ve called a Black elite, a pardo or mulato elite, however you want to call it. This elite is closely related to the process of military hierarchy and racial hierarchy. Military castes were extremely racialized in the colonial context, right? In fact, all spheres of society were highly racialized. But in the case of Forte Príncipe da Beira, I’ve been able to demonstrate that the way military hierarchy and racial hierarchy were completely intertwined, and the abandonment of the region by white populations, led to the rise of a pardo elite. So, what we’re looking at here, this pipe may have been, though we don’t know for sure, it could very well have been used and be an ethnic symbol, a cultural symbol, an Afro identity symbol, possibly even traded not only among the enslaved population but also among the Black military elite at Forte Príncipe da Beira. Kate: And now comes an important question, how was pipe found? Louise: Well, this pipe was found during excavations at Forte Príncipe da Beira between 2008 and 2010. When I first arrived at the fort in 2017, I contacted the local Quilombola community of Cimarrones, and this community had a strong interest in the preservation of the heritage that had been produced and recovered from those excavations. Unfortunately, the items were in very poor condition due to the army. They were all stored in boxes, stacked on top of each other, in a small room with no proper storage conditions. So, what we did, along with the community, was develop a community archaeology project to rescue, study, and conserve this material. It was through this that we discovered the pipes, which hadn’t even been properly recorded. There was no record, no knowledge that they were there. About 23,000 artifacts were found, I believe, including fragments of all types of materials: metal, ceramics, glass, European pottery, etc. It was truly an incredible collection. We selected about half of them, or 10,000 pieces, and took them to the National Museum in Rio de Janeiro so I could analyze them in the laboratory. And I imagine many of you have heard of this, but in September 2018, the National Museum was struck by a terrible fire that destroyed not only the building, which was historically significant as the first scientific institution in the country and the largest museum in Brazil, but also, even worse, all the collections it held. The loss in terms of heritage is immeasurable. It wasn’t clear how much material and pieces were lost, but it’s estimated that around 20 million items were destroyed. Everything was lost, especially the ethnological collections of Indigenous populations. So, for them, they were perhaps the most impacted by the fire, as the collections were mostly made up of feathers, basketry, and straw, which were consumed by the fire in a devastating way. And part of the entire collection at the National Museum that was affected included the collection from Forte Príncipe da Beira, which I had personally brought there for analysis. So, it was a huge blow, a very hard hit for the entire national society, for the world, and especially for the Quilombola community at Fort. So, when I say that this piece has many lives, right? It truly has many lives. In my thesis, I talk about the multiple lives of that collection because it was excavated twice, right? We, from the museum, organized a group of volunteers and archaeology students, and I coordinated a team. We went back to excavate the ruins of the National Museum, so that pipe piece emerged from the very ashes of the museum to tell a new story, a new chapter that adds to the biography of these artifacts. So, what happened after rediscovering that piece is that it was returned to the community with this new chapter, and now this piece is also part of the ongoing struggle of that community. Because the idea that... Another finding from my research into the community was the recognition of the importance of building and implementing a memory center and a community museum, right? Managed by the community itself. And we hope that, one day, that piece will be featured and available for visitation in the future community museum that we hope to build alongside the community of Forte Príncipe da Beira. José: What you're telling us is super interesting and valuable because it’s a case of resilience of an object that was in terrible initial condition, handled by the army, and later the museum. I don’t know what Indigenous people in Brazil think about this, but I would like to understand your role as a researcher and how we confront these losses of such solid institutions. One would think, well, at the National Museum of Brazil or at a museum like the British Museum, for example, that objects would be well protected, but an event that can happen anywhere in the world can ruin everything. So, how can we face this kind of loss in museal terms, but also archaeological, etc.? Louise: Yes, José, I love that you made this connection between the National Museum and the British Museum, because this is a connection I was recently making, let's say, because two months ago I started working as the curator of the Latin American collections at the British Museum, and I’m the new head of the Centre for Latin American Research, the SD Cellar. It’s very interesting because my connection with the National Museum, which I believe was established for life after the fire, happened in a context of great difficulty and challenge, which is the same context the British Museum is going through now. Surely, you’ve all heard about the issue of nearly 2,000 missing artifacts, possibly related to some kind of theft by a museum staff member, which has already been addressed. This had several implications, such as the resignation of the director, we have a new director now, and the deputy director had to step down professionally. One of the biggest challenges the British Museum is facing right now, in terms of reputation and how to be accountable to the international community, and especially to the communities of origin, as a major custodian of their collections and heritage, is the difficulty museums around the world have in knowing and quantifying their collections. So, it's hard to know what has been lost, or is at risk of being lost, when one doesn’t know how much they had. And this directly reminds me of the same problem we had with the National Museum; it wasn’t about theft, but at the same time, it was about the loss and the material damage done to the collections. So, of course, now both museums, the National Museum and the British Museum, are facing a moment of change, a need for change. And that’s something I hope I can contribute a lot to at the British Museum because, as the curator of the ethnological collections at the National Museum once said, and I will never forget it, fire for the cosmology of many Indigenous peoples in Brazil, especially in the Amazon, while it represents destruction, also represents a moment of rebirth, an opportunity to recreate. So, in the same way, the British Museum is now facing a moment to think about what kind of museum we want to be and how we should represent the societies whose heritage is kept within its walls. And at the SDC, which is our research center, we believe we have a way which we want to be a good path to follow, and that is the path of co-curatorship, of collective and dialogic interpretation practices alongside Indigenous peoples and traditional communities in Latin America. There is no way to talk about them without them being present, right? And that’s something we had already been practicing, and I hope it becomes part of the best practices at the British Museum moving forward to handle and process its collections from here on out. Kate: Surely, Louis, with you at the helm, that won’t happen. And now comes our trick question: if you could ask this pipe something and it would answer you, what would it be? Louise: I love the trick question, and something comes to mind right away, as we say in Seville. I would like to ask the pipe whether it has been in the hands of Afro-descendant and African women. Because it’s true that pipes are often traditionally associated with male presence, but I’m sure and something tells me that women may have been deeply involved not only in the production of that pipe, but also in its use, its expressiveness, and in the transmission of the knowledge behind the decoration of these pipes. José: It’s beautiful because it also allows us to highlight a role that’s often hidden, right? That of women. I mean, I think about our audience, who often pictures the Amazon as these Indigenous men waiting, armed with arrows, and the white expeditionary arriving but in that whole world, women are 50% of the story. So, I find the question very valuable. And to wrap up, we just wanted to know if you could recommend any bibliographic references for us to keep learning about the Amazon and these pipes. Louise: Well, of course, on one hand, I don’t want to toot my own horn, as we say, but I’d like to suggest my doctoral thesis, which has just been made available online. It’s on my Academia profile, but also in the repositories of both the Universidad Pablo de Olavide and the Universidade Federal Fluminense in Rio de Janeiro, where I defended and developed the thesis and carried out my research. My profile can be found on Academia.edu and ResearchGate.net under the name Louis Cardoso de Mello. And regarding pipes more generally, there are many important studies on the topic. There are several specialists, I'm not, myself, a specialist specifically in archaeological pipes or pipes related to the African diaspora but some names worth noting for the audience who’d like to go deeper into the subject: I’d definitely recommend Camila Guzmila Cini, a researcher from Brazil who specializes in this, and Marcos Andrés Souza, also from the National Museum and a pipe specialist. And internationally, in the English-speaking world, especially in the U.S., pipes have also been systematically studied by Charles Bradley. Another classic when it comes to pipes would be Luís Cláudio Simansky and Tania Lima de Andrade, both of whom are very influential names in the archaeology of the African diaspora in the Brazilian context. Kate: Perfect. Well, thank you so much, Louis, for bringing us this pipe and such an interesting conversation. José: Thank you very much. Louise: Thank you both, Kate and José, it’s been a pleasure. José: Kate, what have we learned today? Kate: As always, these conversations take us in so many directions, right? And I think one of the most interesting things about that object is that it hides a whole world behind it, doesn’t it? Louis told us that it was the enslaved or Afro-descendant community that built the fortress where these pipes were found and maybe, at first glance, you wouldn’t notice it in the pipes themselves, but through their physical appearance, we know they come from techniques that originated in Africa and made their way to the Amazon. We can trace the designs and so on. And I think with Louis’s final question, whether women may also have used these objects, we see how the object, by its nature, by its form, tells us so many stories that we might not have seen or even imagined without a detailed eye examining it. José: I think what’s also fundamental is the role of the originating community and the importance of how objects also serve to identify specific communities. And I find beautiful what Louis explained to us about this new idea that large national museums, especially those outside local areas where the objects were recovered, or in some cases stolen, are trying to establish ties with the communities of origin. I think that gives vitality not only to the object, but also to the cultural institution itself, right? Kate: So, thank you so much for joining us in this third episode of our sixth season. You can see a photo of this pipe and also of the destruction of the National Museum on our Instagram: José: Las cosas tienen vida. Kate: And follow us for more objects and more research throughout this season. José: See you! Kate: Bye-bye!

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Louise Cardoso de Mello es historiadora y antropóloga, especializada en la arqueología y etnohistoria de los pueblos originarios y comunidades afrodescendientes en Amazonía. Actualmente, es curadora del Museo Británico y Jefa del Centro de Investigaciones sobre Latinoamérica (SDCELAR). Es doctora por la Universidad Pablo de Olavide en España y la Universidade Federal Fluminense en Brasil, y ha colaborado como investigadora en la Universidad de Cambridge, la Universidad de Harvard, el Museo Nacional de Brasil y el Museo de Huelva, en España.

Bibliografía adicional

George Parker Winship. The John Carter Brown Library. A History (Providence, 1914).

 

Lawrence Wroth. The First Century of the John Carter Brown Library (Providence, 1946).

 

Wyman Parker. Henry Stevens of Vermont: American Rare Book Dealer in London (Amsterdam, 1963).

 

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